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MUSEO DEL AJOLOTE
Y CENTRO DE CONSERVACIÓN DE ANFIBIOS

El zoológico de Chapultepec  inaugurado en 1924, forma parte del parque Bosque de Chapultepec y desde su creación ha sido un lugar emblemático de esparcimiento dentro de la Ciudad de México.

 

Hoy en día de acuerdo a Estrategia Mundial para la Conservación de zoológicos y acuarios, estos recintos dedican sus objetivos no sólo en tener animales en cautiverio para su apreciación, sino que se enfocan en ser espacios que apoyen dentro de sus actividades a la conservación de especies amenazadas, así como la concientización de los visitantes acerca de las relaciones sostenibles entre seres humanos y naturaleza, inculcando el valor de los ecosistemas y la necesidad de la conservación de la biodiversidad.

Estos espacios se han convertido en centros de investigación gracias a estos cambios de objetivos, los cuales  implican que los esfuerzos se redirijan hacia el desarrollo y la implementación de iniciativas para formar programas de manejo y reproducción de fauna silvestre, para la recuperación y conservación de especies prioritarias.

OBJETIVO

La creación del museo del Ajolote y Centro de conservación de Anfibios dentro del Zoológico de Chapultepec se creó con dos objetivos principales: Por un lado es dar a conocer a todo el público la grandeza de estas especies y sus ecosistemas.

 

Por otro lado se busca apoyar el repoblamiento y la conservación de estas especies que se encuentran en grave peligro de extinción. Estos anfibios son uno de los grupos de especies más amenazados en todo el mundo, ya que su hábitat se ha visto severamente afectado por la contaminación del agua, la expansión de la frontera agrícola y urbana y por la introducción de especies de peces invasoras en su ecosistema.

 

Además los ajolotes han sido objeto de comercialización como alimento o para uso en remedios tradicionales.

Este espacio es un laboratorio abierto al público, que permite conocer los trabajos de investigación y preservación en torno a estos animales.

 

La intención es que el conjunto de laboratorios funcione como un museo vivo para apoyar la reproducción de las 18 especies de ajolotes, de las cuales 16 son endémicas de México.

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MUSEO

La antigua casona que anteriormente albergó a los elefantes se ha convertido en el recinto para apreciar la vida y ecosistemas de los anfibios. Este espacio fue alguna vez un sitio representativo del Zoológico por ser el hogar de una de las especies más importantes y de mayor atractivo para el público. A manera de tributo se retoma este edificio ahora para albergar a una de las especies acuáticas más emblemáticas de la Ciudad de México.

 

La estructura principal del edificio está constituida por grandes columnas de concreto martelinado que recuperan la textura de la piel de los elefantes, como un guiño a la estructura original y a la especie que otrora habitó el espacio. De igual manera la nueva estructura  se integra a la antigua, continuando con esa lógica de habitabilidad en donde estos nuevos elementos resaltan por su ligereza. Ventanales de doble altura permiten que el interior del edificio sea iluminado con luz natural. Así mismo, la fachada diáfana hacia la zona del humedal  logra una continua integración del espacio interior con el exterior. 

Los recorridos dentro del edificio se conducen de forma orgánica alrededor de un núcleo donde se ubica el estanque del Ajolote. En el primer nivel el visitante se introduce mediante la museografía a la historia y conservación de la especie. En el segundo nivel  se realiza el trabajo de investigación y conservación, que puede ser apreciado gracias a los terrarios y canceles traslúcidos, lo que resulta en una experiencia inmersiva para el visitante. El recorrido continúa hacia el tercer nivel, la terraza, en donde se encuentra una sección de plantas nativas y una sección para el hábitat de la rana madriguera, además de contar con un mirador con una panorámica de 360°.

 

Los tres niveles se conectan entre sí por un amplio núcleo de triple altura que va desde el estanque de Ajolote hasta un tragaluz central en el último nivel, lo que permite tener luz natural en todo el espacio.

Además de la rehabilitación de la casa de elefantes para crear el Museo del Ajolote, se realizó un trabajo integral de mantenimiento en diversos espacios del Zoológico, tales como el Puente de los Hipopótamos, en donde se incorporaron materiales sustentables como la colocación de tablones de Plastimadera, los cuales están elaborados con producto de reciclaje.


También se realizaron trabajos de mantenimiento, rehabilitación  y adecuación en otros espacios como en fosos de diversos albergues, aviario, casas de noche, corrales, así como en la instalación eléctrica.